10.21.2007

Cuestión de humor


Esa única vez que volví a pisar mi casa, sólo para hundirme en el amarguísimo tequila, esa única vez entendí, que todo es una jodida broma. Nada tiene sentido. Porque cuando estábamos en el extásis que te produce el exceso de alcohol (apenas más de ocho cortos, de ahí ni te acuerdas), caminamos hacia la pieza destertalada de los viejos y pisamos cosas y desordenamos y tal vez rompimos algo. ¿Quién sabe? Lo único cierto es que al otro día, cuando despertamos y mientras yo arreglaba algo en mi pieza (o la que era mi pieza o la que será mi pieza, ya ni sé) una de mis entrañables se tropezó con la sonrisa de Dios: "La Felicidad de la Familia". Mi querida había pateado el libro de quien sabe dónde, y recuerdo su voz agudísima decir "esto es como una escena de película (y su sonrisa maliciosa) habernos dado la borrachera de anoche y justo hoy tropezarnos con la felicidad de la familia. Así sin más. Sonreí. Nada tiene sentido, y díganme si no es un buen chiste; entre los escombros de lo que fue un día una casa, fuimos a toparnos la felicidad de la familia. Que se pudra la vida y su ironía, porque hasta hoy sigo pensando en la escena, como dijo mi amiga esa mañana de caña insoportable. Y lo curiosos es que cada vez queda más perfecta en mi memoria.

1 comment:

Anonymous said...

realmente es un excelente chiste jajaja
me lo imagino, tomando tequila, la caña del dia sgte y ese libro botado!
ojala sigas tomando tekila, pk yo no puedo, soy mujer parece para eso jajaa
apenas me la pude con el limon y la sal!
pasalo bien por mi maldita jaja , dale un abrazo a la paz y eve por el cumpleaños jaja
adioos